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Por Mike Snyder, Houston Chronicle
El centro comunitario Ripley House, en el East End de Houston, era un lugar de encuentro familiar para Armando Walle cuando era niño, aunque vivía a unos 10 millas al norte, en East Aldine. Los padrinos de Walle vivían enfrente de Ripley House, y durante las visitas él observaba la variedad de servicios que ofrecía a los residentes de la comunidad, mayoritariamente latina y de bajos ingresos: educación infantil, por ejemplo, y actividades para personas mayores.
«Cuando volvía a casa, no teníamos eso en mi barrio», recuerda Walle. «Necesitábamos algo así en Aldine. A nuestros mayores les habría gustado un sitio para jugar al bingo o a la lotería.»
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